miércoles, 9 de abril de 2008
FOCODE
Regalo musical en respuesta a lunas, dedos, puentes y otros elementos
Y es "Que siempre por señales o razones se suelen descubrir las intenciones".Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594) Escritor español.
Juan Miguel Batalloso
EL DEDO Y LA LUNA
Si yo o Antonio, Pedro, Juan o María insertan un texto incluyendo el nombre y apellidos del autor o del periódico que lo publica, qué más da saber quien lo inserta. ¿Es que tiene distinto valor? ¿Es que importan las intenciones del que lo inserta? ¿No es suficiente con que señale la luna? No vamos a ser como el tonto que se fija en el dedo. Si el dedo es de tono azul o nos lo parece, ya no sería lo mismo, si es tirando a rojo, eso es otra cosa, si el dedo está sucio, limpio, es monjil, o del diablo… Entiendo que lo que importa es el hecho que señala, hecho que trae su fuente, reitero. Otra cosa sería insertar un escrito o un comentario personal sin dar la cara. Ahora bien, si yo publico en el blog esto:
“Pueden prohibirme seguir mi camino, pueden intentar forzar mi voluntad. Pero no pueden impedirme que, en el fondo de mi alma, elija a una o a otra.”
(H. J. Ibsen. Dramaturgo noruego.)
¿Qué añade o quita a la belleza y hondura de la frase que la haya insertado el vehemente Miguel o Perico de los palotes?
Es mi punto de vista, creo que razonado.
Ah, y respecto a los pobres y la redistribución de la riqueza, propongo además de “colaborar con nuestra inteligencia todos los días” o “tratar de resolver algunos de los problemas”, rascarnos el bolsillo y contribuir al menos con el 2 por ciento de nuestro sueldo a proyectos solidarios como “Fundación Vicente Ferrer, Zapallal, etc.” Es un modo, creo, de hacer lo que se piensa.
Miguel F. Villegas
domingo, 6 de abril de 2008
DEBAJO DE LOS PUENTES



Los “asuntos individuales” es mejor dejarlos de lado, porque a lo mejor exigen realización.
Es preferible ponerse al borde de situaciones sobre las que hay pocas posibilidades de actuar, te quedas cargado de satisfacción moral y ya te basta.
¿Habrá cosa más bonita que el apoyo a la redistribución de la riqueza? ¿Y a la justicia social? Aportamos nuestra inteligencia todos los días.
Creo que sin olvidar las causas es buen método tratar de resolver algunos de los problemas. Es la mejor prueba de la sinceridad de lo que decimos.

Apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables.
Entrevista al Premio Nobel de medicina Richard J. Roberts
Lluís Amiguet. La Vanguardia
Tengo 63 años: lo peor de hacerte mayor es que das por seguras demasiadas verdades: es cuando necesitas nuevas preguntas. Nací en Derby: mi padre mecánico me regaló un juego de química... Y aún me divierte jugar. Casado, cuatro hijos; uno, tetrapléjico por un accidente, me anima a seguir investigando. Participo en el Campus Excelencia
¿La investigación se puede planificar?
- Si yo fuera ministro de Ciencia, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.
- ¿Qué descubrió usted?
- Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).
- ¿Para qué sirvió?
- Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.
- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?
- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.
- Le escucho.
- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.
- Explíquese.
- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...
- Como cualquier otra industria.
- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
- Pero si son rentables, investigarán mejor.
- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
- Por ejemplo...
- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...
- ¿Y por qué dejan de investigar?
- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
- Es una grave acusación.
- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
- Hay dividendos que matan.
- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.
- ¿Un ejemplo de esos abusos?
- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.
- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?
- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.
- ¿Los políticos no intervienen?
- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.
- De todo habrá.
- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos - y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras...
viernes, 4 de abril de 2008
Aparte lo que haga el gobierno
Acabo de enterarme de que la problemática social es un asunto individual, “aparte lo que haga el gobierno” ( hay que dejarlo aparte, que él sabe lo que tiene que hacer, que para eso es de Izquierda.) Hay que ir a visitar a los pobres bajo los puentes para “enterarnos de su problemática”, porque, después de decenios de presencia rumana en nuestro país, aún no nos hemos enterado si es que son pobres de verdad o están haciendo turismo. Y si vemos a algún chatarrero por el camino, pues también, le preguntamos cuál es su problema. Mostrar apoyo a la redistribución de las riquezas con leyes inteligentes y de verdadera justicia social, eso ya lo hará el gobierno. Mientras tanto, a ver si de una vez nos enteramos de lo que pasa con los pobres, sobre todo los que vivimos cómodamente, sin conocer la intemperie. En realidad, es por nuestra desidia personal, por nuestro vivir aburguesado por donde había que empezar, porque ahí está la causa de todos los males de este país.